Timidez en los niños

Los niños pequeños vienen en todas las formas y tamaños y con diferentes personalidades. Una característica que puede ser un verdadero desafío para los padres es hacer frente a la timidez. Los psicólogos coinciden en que esta característica está ligada al temperamento y a menudo no está relacionada con la crianza. Louis Schmidt, profesor asociado de psicología en la Universidad de McMaster en Hamilton, Canadá, quien se especializa en el desarrollo del cerebro de los bebés y los niños dice: "Parece que la naturaleza ha precableado a algunos niños para ser tímidos y aunque la mayoría lo superan, entre el 10 y el 15% no lo logran"

Hasta los dos años de edad, los bebés y niños pequeños suelen no interactuar mucho con otros. Se sentarán y jugarán al lado de otros, pero es poco probable que interactúen significativamente, este juego paralelo es el trampolín para el juego real más adelante. A partir de los dos años en adelante tu pequeño comenzará a desarrollar la habilidad de la amistad y a los tres años, buscarán activamente a otros para jugar. La diferencia aquí es que el niño tímido no hará esto.

Es importante señalar que hay etapas de desarrollo de la timidez que son perfectamente normales en todos los niños y existe una clara distinción entre timidez evolutiva y la timidez permanente. Algunos niños pasan por etapas que duran unas semanas en donde son tímidos y pegajosos. Pero para el 10-15 por ciento de los niños, la timidez será un problema permanente que simplemente no superarán. Como consecuencia, los padres deben ser conscientes de que aquellos niños que sean constantemente tímidos necesitarán un cuidado especial e implementar estrategias para ayudarles a manejar esto.

Las características típicas de un niño tímido son que se niegan a irse de tu lado cuando salen y son pegajosos y tímidos frente a los extraños e incluso frente a personas conocidas. Mientras que la mayoría de los niños superan la etapa de la timidez, el niño que es tímido no lo hará y esto, a menudo, significa que se nieguen a participar en actividades grupales y evitar ser el centro de atención por lo que un evento como su cumpleaños puede resultar muy estresante.

Puede ser muy molesto y angustiante para los padres ver a su hijo negarse a interactuar con sus amiguitos o con otros adultos, pero lo más importante es ser comprensivo y asegúrate de no expresar tus frustraciones frente a tu hijo.

Si tienes alguna preocupación acerca de tu hijo y su bienestar o piensas que es más que timidez, es importante que lo comentes con tu médico familiar. El será capaz de aconsejarte sobre la acción apropiada y puede recomendarte grupos de apoyo o información útil.

Entonces, ¿qué puedes hacer para ayudarle a tu hijo a manejar su timidez?

Un buen lugar para comenzar es asegurarse de que tú misma estás siendo un ejemplo positivo.  Los niños necesitan verte interactuar con confianza con los demás, si como madre tienes tendencias hacia la timidez es importante trabajar en esto ya que los niños son como esponjas y absorben y reproducen lo que ven a su alrededor, incluyendo el comportamiento.

Evita usar etiquetas y llamarlos tímidos. Esto simplemente reforzará la percepción sobre sí mismo haciendo que haya consecuencias negativas.

Recuerda que sus miedos son reales y pueden no ser capaces de decir lo que es que los asusta, así que es importante que seas sensible a estos.

Empieza con cosas pequeñas, organiza un día de juego con otros niños.

Antes de ir a eventos sociales habla con tu hijo acerca de ello. Explícale que el lugar estará lleno de gente y háblale acerca de cómo pueden sentirse seguros. Practica diciendo hola y cómo estás con ellos antes de ir al evento. Los escenarios en los que se simulan situaciones, a menudo, los ayudan a sentirse más seguros.

Una manera útil de hacer frente a eventos sociales es llegar lo antes posible ya que esto les permite absorber su entorno y conocer a otros huéspedes en un ambiente menos ruidoso y estresante.

Siempre destina más tiempo del habitual para hacer cualquier cosa. A un niño tímido le toma mucho más tiempo acoplarse o adaptarse a lugares o actividades nuevas. De esta manera, si tienes que dejarlos, asegúrate de haber destinado tiempo de sobra para que puedas quedarte con él y ayudarle a instalarse.

Asiste a eventos sociales con tu hijo, con el tiempo tendrán más confianza.

Lo más importante cuando tienes un niño tímido es ayudarle a desarrollar las habilidades que parecen ser innatas en él. Esto le ayudará a mejorar su autoestima y la confianza en sí mismos, ya sea que cante, baile o construya cosas, lo importante es hacerlos ver que tienen cosas buenas para mostrar. La timidez es un rasgo de la personalidad que requiere un manejo sutil y consistente para ayudar a tu pequeño a explotar todo su potencial.

Juegos al aire libre

Niños activos en el juego

Tanto las experiencias de juego en interiores como al aire libre son importantes para el desarrollo de los niños. Algunas investigaciones recientes han demostrado una disminución en el número de niños que participan en el juego al aire libre aun cuando éste es crítico para el correcto desarrollo de los niños. Los espacios al aire libre son lugares ideales para que los niños participen en un juego desenfrenado con arena, agua, pintura y otras actividades artísticas y manuales. El patio exterior ofrece una variedad mucho más amplia de materiales naturales para estimular los sentidos. Los niños pequeños disfrutarán jugando con la suciedad, las hojas, los ladrillos, las rocas, la corteza, el agua, las plantas y las flores.

Las piscinas inflables son ideales para jugar en el agua y tu niño disfrutará salpicar y patalear, incluye tazas y recipientes de diversas formas y tamaños para apilar, escurrir y verter. Las máquinas de burbujas también son ideales para desarrollar la conciencia espacial cuando tu hijo intenta con entusiasmo capturar burbujas que flotan por el aire.

A medida que los niños pasan a ser preescolares (2-5 años), se involucran en un juego más activo, están aprendiendo a usar juguetes de ruedas y disfrutan de escalar grandes estructuras en los parques. Tu hijo también disfrutará jugando con pelotas, juegos de bolos, cuerdas para saltar y juegos de raqueta. El aire libre ofrece más oportunidades para que los niños participen en el juego activo, importante para el desarrollo de habilidades motoras como correr, equilibrarse, perseguirse, lanzar y atrapar. El juego activo al aire libre tiene muchos beneficios para la salud ya que mejora la condición física de tu hijo, reduce las posibilidades de obesidad y promueve el bienestar general.

El juego al aire libre también ofrece a los niños oportunidades para explorar su entorno en relación con ellos mismos, crean sus propios lugares para jugar y participan en experiencias de juego imaginativas tanto con apoyos realistas (por ejemplo, cubículos, tiendas de campaña, líneas de ropa, camiones) como simbólicos (por ejemplo, cartones, troncos, rocas). Los espacios de juego al aire libre son excelentes para aquellos momentos en que los niños quieren jugar juegos que implican mucho ruido o riesgo de la caída. Utiliza estas oportunidades para hablar con tu hijo acerca de qué significa estar dentro y fuera de la casa y de los diferentes volúmenes que van con estos.

El juego activo al aire libre puede ser estimulante y crea oportunidades para que los niños aprendan y desarrollen el autocontrol. Algunas investigaciones han demostrado que los niños populares son más afines a participar de juegos físicos con sus compañeros. Los niños impopulares, por otra parte, parecen experimentar dificultades con la intensidad del juego físico y a menudo, se vuelven exagerados y "pierden de control". Al jugar activamente con tu hijo, no sólo estás promoviendo la buena salud y el desarrollo físico, sino que estás proporcionándoles la oportunidad de desarrollar habilidades esenciales que les ayudarán en sus interacciones sociales con sus compañeros.

Escrito por la Dra. Cathrine Neilsen-Hewett y proporcionado a nosotros por KiDS Central y el Centro de Aprendizaje Temprano.