Sus primeros pasitos

De los nueve a los once meses la mayoría de los bebés comienzan su entrenamiento para caminar. Paso a paso, van logrando el control de su cuerpo y el equilibrio que necesitan.

 

1. Arriba y abajo de las escaleras
Alrededor del momento en el que tu bebé ya se sienta sin balancearse y puede andar en cuatro patas, rápidamente descubre las escaleras. No te sorprendas si tu hijo quiere pasar horas en ella. Subir gateando no es ningún problema. El problema está en bajarlas. Con un poco de ayuda de su personal trainer (¡tú!) eventualmente le encontrará la vuelta. Pero recuerda, incluso después de que se haya graduado con un “master en escaleras”, no dejar nunca solo a tu bebé en las escaleras, ni cerca de ellas. Cuando no puedes estar allí para supervisar, pon siempre una baranda de seguridad en el lugar.

2. Parándose
Muy pronto tu bebé estará agarrándose de la baranda de su cuna, de las patas de la silla o de cualquier otra cosa que le permita mantenerse parado. Una vez arriba, tal vez quiera permanecer así todo el tiempo, incluso mientras lo vistes o lo cambias. Encontrará formas de desplazarse: un pequeño paso para el bebé, un salto gigante para convertirse en un deambulador hecho y derecho.

3. Con una ayudita de mis papás
Muchos bebés tienen muchas ganas de caminar, incluso a pesar de que no pueden mantener su equilibrio. Quizás veas a tu bebé hacer pasitos de costado mientras se agarra de la baranda de su cuna o del borde de la mesa. Muchos bebés también adoran practicar sus pasos mientras están agarrados de tus dos dedos índices.

4. Más allá de caminar: habilidades motoras. 
No son solo los llamados “movimientos motores” como el caminar los que están progresando en esta etapa. En los próximos meses, verás que las habilidades motoras de tu bebé, como la coordinación vista-mano, están mejorando increíblemente. Tu hijo muy pronto estará levantando pequeños pedacitos de comida, como cereales, con su pulgar y dedo índice, en vez de usar el "agarrando con una manopla" de los meses anteriores. Los bebés disfrutan poniendo cosas dentro de recipientes, como latas vacías de café, y luego tirándolas afuera. Transforma estas actividades en juegos divertidos para tu bebé y así estimularás estas nuevas habilidades.

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¿Porqué se le cae el pelo a mi bebé?

Es una pregunta muy frecuente en la consulta pediátrica y motivo de preocupación de las mamás y papás, al pensar que sus bebés pueden quedarse calvos.

Primero, es importante saber que al nacer los bebés tienen un pelo muy fino; algunos tendrán mucho, otros poco y otros practicamente nada, y cualquiera de los casos es completamente normal.

Lo más frecuente es ver alopecias (que es el término médico para definir la pérdida de cabello) en forma de "banda" en la región occipital, es decir en la parte trasera de su cabecita, y esto se debe sencillamente a la fricción continua de esa zona con el colchón o la almohada, pero a medida que tu bebé crezca, esté menos tiempo acostado, se mueva más y empiece a sentarse, se detendrá la pérdida de su pelo y comenzará a crecer más parejo. La edad normal en la que se da este tipo de alopecia en “banda” es antes de los 6 meses, de allí en adelante su pelito irá creciendo poco a poco.

También es muy habitual ver lo que denominamos "costras lácteas" que son una especie de escamas amarillentas que salen en el cuero cabelludo y que en ciertas ocasiones al caer producen también la caída del pelo, pero no te preocupes, es también normal y definitivamente ese pelo volverá a crecer.

Un caso menos frecuente es observar áreas del cuero cabelludo sin nada de pelito (alopecia), causada generalmente por hongos, lo cual sí requiere tratamiento antimicótico para curarse.

También puede haber pérdida de pelo en forma circular en pocas zonas que puede resolverse espontáneamente, pero en caso de que el cuadro persista o empeore en áreas más grandes, lo mejor es  acudir al dermatólogo pediatra para su tratamiento, que generalmente puede ser con corticoides tópicos o inyectables que se aplican directamente en el cuero cabelludo, o vitaminas como el complejo B y un mineral como el Zinc para fortalecerlo.

Por último existen niños (menores de  3 a 4 años)  que se halan los cabellos intensamente, y aunque lo hacen de forma inocente y muchas veces inconsiente, podrían quebrar su pelo y favorecer su caída. En estos casos es siempre mejor consultar con el pediatra ya que generalmente se debe a problemas tensionales del niño.

Una recomendación es no hacerle a tu bebé peinados como trenzas o cepillarlo enérgicamente ya que hala el pelito y puede ocasionar su caída.

Ante todo, quiero recomendarte que si tu bebé presenta pérdida de pelo después de los 6 meses, siempre consúltalo con el pediatra para descartar problemas nutricionales, relacionados con medicamentos, de índole médico o alguna lesión del cuero cabelludo. Eso sí, ten mucha paciencia ya que el crecimiento del pelo de los bebés que han presentado algún tipo de alopecia demorará algunos meses. Cada niño tendrá su ritmo de crecimiento,  pero no te preocupes que al final crecerá.

Dr. Fernando Sumalavia González

PEDIATRA


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