Los primeros zapatos

Es muy emocionante el momento en que decides comprar los primeros zapatos para tu bebé. pero ¿cuándo es el momento adecuado para que empiecen a usarlos y cuál es el

Es muy emocionante el momento en que decides comprar los primeros zapatos para tu bebé. pero ¿cuándo es el momento adecuado para que empiecen a usarlos y cuál es el tipo adecuado? Y a medida que crecen ¿cuáles son los problemas potenciales que pueden haber?

A continuación, respondemos a tus preguntas más frecuentes.

¿A qué edad deberían empezar a usar zapatos?

En realidad, no es una cuestión relacionada con la edad. Tu bebé no necesitará zapatos hasta que empiece a caminar, antes de eso, solo debe llevar zapatos suaves o calcetines ya que cualquier otra cosa puede restringir el desarrollo de sus pies.

Recuerda que sus pequeños pies tienen mucho por hacer y que cualquier daño en la etapa temprana durará toda la vida. El crecimiento de los pies no se detiene hasta alrededor de los dieciocho años de edad. Por lo tanto, elije con cuidado y evita los zapatos que comprimen sus pies.

¿Qué tipo de zapatos debo elegir?

Según Mininder S. Kocher, MD, Director Asociado de la División de Medicina Deportiva de la Unidad de Investigación de Eficacia Clínica: "Caminar descalzo es mejor para los bebés y niños pequeños. Cuando no pueden estar mucho tiempo descalzos o no es el deseo de los padres, el calzado debe ser ligero, delgado y flexible. Un zapato espacioso que permita el movimiento y la comodidad de los dedos de los pies es esencial para permitir el desarrollo normal del antepié y para evitar deformidades asociadas al hacinamiento. La transpirabilidad es importante, tanto en términos de comodidad como para desarrollo del pie.

Asegúrate de que tu pequeño sea asesorado por un experto en calzado infantil para garantizar que el zapato tenga el tamaño más adecuado y se acople de forma correcta a su pie. Un zapato suelto no es mejor para un niño pequeño, solo hará que caminar sea más difícil y caerá más frecuentemente, por eso es que el consejo profesional es tan importante.

También es una buena idea comprar sus zapatos cuando haya descuentos, ya que deberás cambiar los zapatos frecuentemente. Lo mejor que puedes hacer es ir a comprar zapatos cuando tu pequeño esté descansado y tranquilo para asegurar que la experiencia sea lo menos estresante para ellos y para ti.

Tu pequeño va a dar en promedio 176 pasos por minuto, así que asegúrate que los zapatos le permitan hacerlo cómodamente. Las zapatillas deportivas son una buena opción para esta etapa.

¿Qué potenciales problemas debo tener en cuenta?

Si tienes alguna preocupación acerca de los pies de tu bebé, no dudes en consultar con tu médico de cabecera o solicitar una cita con un podólogo. La intervención temprana para identificar y manejar los problemas de los pies es crucial para minimizar los problemas más adelante. Si tu hijo tiene problemas inusuales, problemas evidentes en las uñas de los pies o dolor evidente al caminar, es indispensable que busques consejo médico.

Problemas comunes de los pies:

  • Pies curvos: es cuando los pies apuntan hacia adentro en lugar de apuntar hacia delante cuando se camina, esto puede hacer que tu hijo se tropiece fácilmente. La cuestión contraria es cuando la punta del pie apunta hacia afuera. Estos problemas (ambos casos) tienden a resolverse por sí solos cuando han llegado a la edad adulta. Sin embargo, si el problema persiste, se pueden usar zapatos especiales o soportes para alinear los pies.
  • Pies planos: Todos los bebés parecen tener los pies planos cuando empiezan a caminar, pero en realidad sólo entre el 3 % y el 13 % de los niños tienen pies planos. Esto significa que el arco en el pie está presente, pero desaparece cuando éste se apoya. De acuerdo con la Dra. Angela Evans, del grupo de investigación de podología de la Universidad de Australia del Sur en un artículo reciente de la revista American Podiatric Medical Association dice: "los pies planos asintomáticos que se evalúan como puramente evolutivos no deben tratarse". Esto significa que debes esperar hasta que tu hijo tenga entre dos y tres años de edad para determinar si se requiere de algún tratamiento. Junto con tu médico de cabecera y Podiatra decidirán el manejo de esta condición.
  • Marcha en puntas: esta es una condición común en la que tu hijo camina sobre las puntas de sus pies y por lo general, lo superan después de unos meses. De lo contrario puede ser útil tener una evaluación cuando llegue a los dos años ya que puede indicar la presencia de otros trastornos del desarrollo que necesiten tratamiento.
  • Metatarsus adductus: es donde el antepié está retorcido hacia adentro con respecto al retropié (o talón). Se identifica generalmente al nacer y no suele requerir tratamiento. Generalmente se soluciona con ejercicios de estiramiento. El 15% de los casos no se soluciona con esto por lo que se contemplan otras opciones como zapatos correctivos, férulas y soportes.
  • Cuidar de sus pequeños pies desde el principio asegurará la salud de éstos en el futuro. Hacer esto también hará que puedan caminar y correr libres y felices en caso de que tenga algún problema que pueda detectarse a temprana edad.

Por Sarah Pietrzak

Te puede interesar

Juegos al aire libre

Niños activos en el juego

Tanto las experiencias de juego en interiores como al aire libre son importantes para el desarrollo de los niños. Algunas investigaciones recientes han demostrado una disminución en el número de niños que participan en el juego al aire libre aun cuando éste es crítico para el correcto desarrollo de los niños. Los espacios al aire libre son lugares ideales para que los niños participen en un juego desenfrenado con arena, agua, pintura y otras actividades artísticas y manuales. El patio exterior ofrece una variedad mucho más amplia de materiales naturales para estimular los sentidos. Los niños pequeños disfrutarán jugando con la suciedad, las hojas, los ladrillos, las rocas, la corteza, el agua, las plantas y las flores.

Las piscinas inflables son ideales para jugar en el agua y tu niño disfrutará salpicar y patalear, incluye tazas y recipientes de diversas formas y tamaños para apilar, escurrir y verter. Las máquinas de burbujas también son ideales para desarrollar la conciencia espacial cuando tu hijo intenta con entusiasmo capturar burbujas que flotan por el aire.

A medida que los niños pasan a ser preescolares (2-5 años), se involucran en un juego más activo, están aprendiendo a usar juguetes de ruedas y disfrutan de escalar grandes estructuras en los parques. Tu hijo también disfrutará jugando con pelotas, juegos de bolos, cuerdas para saltar y juegos de raqueta. El aire libre ofrece más oportunidades para que los niños participen en el juego activo, importante para el desarrollo de habilidades motoras como correr, equilibrarse, perseguirse, lanzar y atrapar. El juego activo al aire libre tiene muchos beneficios para la salud ya que mejora la condición física de tu hijo, reduce las posibilidades de obesidad y promueve el bienestar general.

El juego al aire libre también ofrece a los niños oportunidades para explorar su entorno en relación con ellos mismos, crean sus propios lugares para jugar y participan en experiencias de juego imaginativas tanto con apoyos realistas (por ejemplo, cubículos, tiendas de campaña, líneas de ropa, camiones) como simbólicos (por ejemplo, cartones, troncos, rocas). Los espacios de juego al aire libre son excelentes para aquellos momentos en que los niños quieren jugar juegos que implican mucho ruido o riesgo de la caída. Utiliza estas oportunidades para hablar con tu hijo acerca de qué significa estar dentro y fuera de la casa y de los diferentes volúmenes que van con estos.

El juego activo al aire libre puede ser estimulante y crea oportunidades para que los niños aprendan y desarrollen el autocontrol. Algunas investigaciones han demostrado que los niños populares son más afines a participar de juegos físicos con sus compañeros. Los niños impopulares, por otra parte, parecen experimentar dificultades con la intensidad del juego físico y a menudo, se vuelven exagerados y "pierden de control". Al jugar activamente con tu hijo, no sólo estás promoviendo la buena salud y el desarrollo físico, sino que estás proporcionándoles la oportunidad de desarrollar habilidades esenciales que les ayudarán en sus interacciones sociales con sus compañeros.

Escrito por la Dra. Cathrine Neilsen-Hewett y proporcionado a nosotros por KiDS Central y el Centro de Aprendizaje Temprano.