Consejos practicos para las vacaciones

Si eres primeriza, es importante que sepas que salir de vacaciones con un bebé o un niño no es igual a salir sin ellos. Y si ya tienes niños, sabes cuánto cambian las cosas y lo mucho que te puede ayudar estar preparada.

Por eso, aquí te ofrecemos una ayuda-memoria que contribuirá a que tengas unas amenas vacaciones con tus bebés o chicos:

• Visita al médico unos días antes de irte de viaje. Puede proporcionarte algunos consejos que podrían ayudarte en caso de enfermedades.
• Revisa que tipo de suministros básicos tendrás disponibles en tu destino vacacional. Especialmente elementos como pañales y toallitas desechables.
• No te preocupes por los jabones cuando viajas. Las toallitas desechables son geniales para cuando viajas con los más pequeños.
• Todos necesitamos un pasaporte para viajar al extranjero. Aún los recién nacidos necesitan su propio pasaporte. Tramitarlo puede llevarte mucho tiempo así que si planeas salir del país comenzó a hacerlo con tiempo.
• Contratar un seguro de viaje es una muy buena idea independientemente del lugar adonde viajes.
• Elabora un brazalete de identificación para cada uno de los chicos. Incluí en el mismo tu nombre y número de contacto, plastifícalo y pónselo a tus chicos en las muñecas o cuélgaselos a la ropa.
• Llévate un cuaderno como diario de viaje. Puedes escribir los eventos de cada día y pedirle a tus chicos que te den su opinión o pensamientos. Ellos también pueden dibujar lo que han visto, pegar los boletos de acceso, mapas, y todo lo que se les ocurra.
• También puedes agregarle fotos del viaje una vez que hayas vuelto. Los chicos amarán revisar el álbum de su viaje después de llegar a casa.
• Recuerda empacar baterías extra o el cargador de las mismas para tus cámaras.
• Revisa el tipo de suministro de agua potable en el destino vacacional. Si no la consideras lo suficientemente segura para tu bebé o niño, usa agua embotellada.

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Tecnicas de lectura para ninos

  • Comienza a leerle a tu hijo desde el momento en que nace. Nunca es demasiado pronto para animar a tu hijo a desarrollar el amor por la lectura.
  • Léele a tu hijo todos los días. Haz que la lectura se vuelva una parte esperada y agradable de su rutina diaria.
  • ¡Haz la lectura divertida! Si te gusta leer, él también lo disfrutará y aprenderá a asociar la lectura con algo divertido.
  • Elije libros con los que tu hijo pueda identificarse como aquellos que se relacionan con sus experiencias de vida.
  • Crea una conexión personal entre tu hijo y un libro.
  • Haz libros con tu hijo, acerca de él, de su familia, de su escuela, de su vida, entre otros. Esta es una gran manera de fomentar el amor por los libros.
  • Asegúrate de que tu hijo te vea leyendo, ya sean sus libros, el periódico o la caja del cereal, si ven que te gusta leer, también querrán hacerlo.
  • No escojas libros demasiado largos o complicados para su edad y experiencia. Si están cansados y confundidos por la dinámica, no querrán continuar.
  • ·• Lleva a tu hijo a una de las actividades de cuenteros en tu biblioteca más cercana. Estas actividades son a menudo seguidas por actividades artísticas y tu hijo asociará la lectura con diversión.
  • Elogia todo intento de lectura de tu hijo, incluso cuando son pequeños y sólo están "leyendo" de memoria o están cometiendo muchos errores. Cualquier esfuerzo que ellos hagan debe ser elogiado y recompensado.
  • Cómprales libros como regalos o recompensas sorpresa por su buen comportamiento.

Consejos para los padres

  • Lee a tu hijo todos los días.
  • Haz que la lectura en voz alta sea parte de la rutina de tu hijo. A los niños les gustan las rutinas diarias, estas les ayudan a sentirse seguros. Leerle a tu hijo es una muy buena forma de terminar el día y una buna forma de prepararlos para ir dormir.
  • Elije libros con los que tu hijo pueda estar identificado y pueda interactuar, libros de repetición, rimas, historias predecibles o libros con patrones de palabras. Estudios han demostrado que leerles a los niños este tipo de libros mejorará notoriamente la manera en que aprenden.
  • Elije libros apropiados para su edad y con temas que llamen la atención de tu hijo.
  • Utiliza los libros duros y gruesos para los bebés. No se dañarán incluso sí pasan más tiempo en la boca de tu bebé que en sus manos.
  • No trates de enseñarle a tu hijo cuando estés leyendo con él. Haz que la lectura sea divertida y deja que tu hijo te interrumpa, haga preguntas y te cuente la historia si la conoce.
  • Se expresivo cuando leas. Si te emocionas con la lectura, tu hijo también se emocionará.
  • Incluso si tu hijo ya pueda leer solo, sigue leyéndole.
  • Pon sus libros en una estantería baja o en contenedores plásticos que puedan alcanzar y acceder fácilmente.
  • Haz libros con tu hijo. Esto ayuda a fomentar la lectura y es divertido para la familia también. Utiliza fotografías de tu hijo, de tus familiares, mascotas, juguetes u otras cosas que tu hijo reconozca en cada página. También puedes pegar un pedazo de papel, tela u otros elementos con textura que tu niño pueda sentir. Escribe una palabra o dos en letras grandes y claras debajo de las imágenes y júntalo todo con grapas o cintas.

Técnicas para incentivar la lectura

Es más probable que un niño que disfruta de la lectura preste atención, la cual es esencial para el aprendizaje. Estas son algunas técnicas que los padres pueden adoptar para incentivar a que sus hijos disfruten de la lectura.

  • Deja que tu hijo pase las páginas a su propio ritmo. Está bien si él quiere saltarse parte la historia.
  • Las palabras no son tan interesantes para los niños pequeños quienes no siempre las entienden. Puedes hacer la experiencia de lectura más interesante haciendo referencia a las imágenes y estableciendo conexiones con la vida cotidiana de tu hijo. No temas en desviarte un poco de la historia ya que a los niños les encanta cuando se hacen conexiones.
  • La interacción con las historias y la adaptación de las mismas son unas de las cosas más efectivas que un padre puede hacer para incentivar a su hijo a leer y ayuda a que los libros sean más divertidos.
  • En vez de corregir la pronunciación de tu hijo, ayúdale a mejorar su entendimiento. Su lectura mejorará conforme él se familiarice con las palabras y los sonidos.