Agua + Tierra = Diversión al aire libre en modo natural

 

No se puede negar que a los niños pequeños les gusta ir al parque.  sin embargo, ¿son realmente nuestras creaciones de metal, plástico y caucho todo lo que les podemos ofrecer al aire libre a nuestros pequeños? Si un niño pudiera escoger, ¿cómo sería su propio parque?

Sin duda alguna este tendría agua, tierra y arena, al igual que piedras grandes y pequeñas, arboles, ramas y pedazos de corteza. También muchos arbustos y plantas para hacer fuertes, escondites y dar sombra. Su espacio también tendría varios animales rastreros como caracoles y orugas, así como cucarrones, mariposas y pajaritos. Tendría mucho espacio para correr, pero también lugares tranquilos para sentarse solo o con sus amigos. En mi propia experiencia como profesora y como mamá, estas actividades al aire libre son cosas que los niños adoran.

La naturaleza nos rodea y nos brinda un apropiado y fructuoso salón para el desarrollo, lleno de enseñanzas divertidas para que los niños aprendan. Por medio del juego al aire libre:

  •  Los bebés y los niños se conectan con todos sus sentidos – vista, oído, olfato, tacto y gusto. Una diversa variedad en la estimulación de los sentidos es importante para el desarrollo temprano del cerebro ya que es a través de esta experiencia que se crean los caminos neuronales y se forman las conexiones entre estos.
  • Los niños aprenden acerca de causas y efectos. ¿Qué pasa si mezclo agua y tierra? ¿por qué no me mojo debajo del árbol cuando llueve?
  • Los niños tienen la oportunidad de practicar la toma de decisiones y la resolución de problemas. ¿Qué puedo usar para…? ¿cómo puedo evitar que se caiga? ¿Cómo puedo hacer esto?
  • Los niños adquieren un respeto hacia el mundo natural y aprenden su lugar en él.
  • Los niños también se involucran en experiencias más complejas y por periodos más largos de tiempo debido a las diferentes posibilidades que ofrece la naturaleza.
  • Los niños tienen la oportunidad de aprender acerca de sus cuerpos y de qué hacer en diferentes circunstancias. Ellos aprenden de qué son capaces y desarrollan instintos retándose a sí mismos.
  • Los niños son más activos, obteniendo las bases para tener estilos de vida más saludables.
  • Los niños tienen el espacio y la libertad para relajarse.

Empieza con la naturaleza de tu hogar

No tienes que ir muy lejos, tu propio jardín puede dar una excelente experiencia al aire libre.

Con una arenera o cavando una parte de tierra en tu jardín puedes darle a tu pequeño un excelente medio para que juegue y desarrolle sus habilidades. Se cree que las propiedades sensoriales del lodo y la arena promueven el bienestar emocional.

También puedes añadir baldes, palas, vasijas y ollas viejas; cucharas de madera, coladores, animales plásticos y carros o tractores.

Así sean unos cuantos centímetros en un balde o en una piscina inflable, a los niños les encanta jugar con agua, al igual que divertirse con los elementos de la naturaleza. De esta forma le estarás enseñando vocabulario y algunos conceptos científicos y matemáticos.

Añade contenedores reciclados de diferentes formas y tamaños, al igual que botellas plásticas, tasas medidoras, un embudo, tubos plásticos, goteros plásticos, una regadera y esponjas.

Las plantas que escojas para tu jardín les dan a los niños una gran variedad de colores, formas, texturas y olores para explorar. Darle accesibilidad a tu jardín les da a los niños las herramientas para cualquier tipo de juego creativo e imaginativo. Ya sea para esconderse, subirse, sentarse o resguardarse; los árboles, arbustos, el pasto y las flores son cosas que les servirán a los niños como elementos en su juego.

Para identificar las plantas que no les harán daño puedes preguntarle a tu profesional de la salud o buscar en línea. Asegúrate de que todas las plantas sean correctamente identificadas antes de dejar que tus hijos jueguen cerca de ellas y debes enseñarles desde pequeños que no deben meterse flores, hojas, tallos, semillas, nueces ni frutos en la boca.

Cultivar vegetales en tu jardín es una forma útil de mostrarle a los niños que todos los organismos tienen un ciclo de vida. También sirve para enseñarles a cuidar y respetar las plantas, regándolas frecuente, retirándoles los insectos y a darles suaves caricias. Además, los bebés y niños pequeños pueden sentirse incentivados a probar y comer los vegetales que vieron crecer.

Puedes empezar con algunas plantas que ofrezcan resultados más inmediatos. Intenta con tomates cherry, frijoles, brócoli, calabaza, fresas o una variedad de condimentos.

Escoge un lugar en el jardín o una matera de boca ancha para sembrar la “mini huerta” de tu hijo.  Ve con hijo al vivero para escoger juntos las plantas que no le harán daño. Lo condimentos, pastos y las materas de colores son una buena idea. Siembra, riega y listo. Tu pequeño mundo puede ser “visitado” por todo tipo de muñequitos como animales, personitas, dinosaurios o hadas. Añade una casa para pájaros, pequeñas piedritas para formar un camino, puentecitos hechos con palitos de paleta o pequeñas piñas y cascaras de semillas con el fin de despertar su curiosidad y ampliar sus posibilidades de juego.

Explora la naturaleza más allá del jardín.

Si quieres que tu hijo explore más allá de tu jardín puedes consideras otros ambientes naturales que estén cerca como, por ejemplo:

  • Playas
  •          Ríos
  •          Lagos
  •          Bosques
  •          Humedales
  •          Arbustos
  •          Selva tropical
  •          Jardínes botánicos
  •          Parques nacionales

Todos estos lugares les ofrecen a los niños oportunidades muy valiosas de explorar diferentes aspectos del mundo natural.

Motiva a los niños a estar al aire libre

Bebés

  • El mundo entero es una nueva aventura para un bebé. Sin embargo, esto no significa que se deban mantener adentro de la casa ni estar todo el tiempo dentro del cochecito. Ponlos en una sábana o en el pasto bajo la sombra; el paisaje, los sonidos y los olores los mantendrán entretenidos. Esto también es una oportunidad para que las nuevas mamás puedan salir a tomar aire fresco.
  • Muéstrale a tu bebé la sensación del pasto en los pies y la arena entre los dedos.
  • A los bebés m también les encanta salpicar agua de los charcos.

Niños pequeños

  • Haz pasteles de lodo. Ya que mencionamos la tierra y la arena, ¿por qué no mezclarlos y hacer pasteles? decóralos con tesoros que encuentres en tu jardín.
  • Salta, salta, salta: los niños pequeños aman saltar en charcos y esta es una muy buena forma de quemar el exceso de energía en un día lluvioso.
  • Caminatas ecológicas: agarra un balde o una bolsa y ve a caminar, incentiva a tu pequeño a estar atento a recoger piedras, cortezas, pasto, hojas, cascaras de semillas, flores, entre otros... ya sea caminando por el barrio, en el parque o en la playa, siempre hay nuevas cosas por descubrir.
  • En sus marcas, listos, fuera: Los niños pequeños son muy activos y les encanta correr, en especial cuando los persigues. Diviértanse corriendo dentro y fuera de la casa.
  • Ruuun ruun: los niños pequeños disfrutan de manejar carros y camiones de juguete por el jardín y de llenar sus volquetas de piedras, hojas y palos del camino.
  • Come afuera: las comidas son mucho más relajantes cuando se disfrutan al aire libre. Pon una sábana y disfruta del sol mientras comes.

Futuros estudiantes

  • Avistamiento de aves: un juego de binoculares y una visita a la librería por un libro de aves es todo lo que necesitan para una sesión de avistamiento de aves.
  • Búsqueda de hormigas: cambia los binoculares por una lupa. Algunos niños se pueden quedar horas viendo el comportamiento de las hormigas.
  • Búsqueda de tesoros de la naturaleza: haz una lista con palabras e imágenes de cosas para que tu hijo encuentre afuera. Existen infinitas posibilidades si consideras las criaturas, partes de plantas y todos los elementos del terreno.
  • Fotografía: dale la cámara y observa el mundo como lo ve tu hijo. Imprime las fotos y haz un álbum de la historia de su aventura.
  • Enséñale a hacer trenzas: organiza una competencia para ver quién puede hacer la más larga.
  • Dibujos: haz una bitácora de observación natural y llévala afuera junto con colores o esferos para que pueda dibujar su mundo.
  • Pintar: pon el caballete en el jardín para obtener inspiración de la naturaleza.
  • Calca la Naturaleza: usa una crayola y algo de papel para calcar cosas del jardín. Las cortezas, hojas y piedras son una buena idea, ¿Cuántas formas y texturas puedes encontrar?
  • Mira las estrellas: sal de noche o ve al observatorio.
  • Lanza piedras: ve al río y enséñale a tu hijo a lanzar piedras.

Juego seguro

Al igual que con los parques infantiles, los padres deben establecer reglas de seguridad para jugar afuera.

  • Cuídate del sol: elije ropa que cubra tanta piel como sea posible, ponle un sombrero de alas anchas y aplica protección solar antes de salir a jugar al aire libre. Evita salir a jugar al medio día cuando hace más calor y considera la cantidad de sombra que tus niños tengan disponible cuando estén al aire libre.
  • ·vístete para el clima: botas, un impermeable y la ropa de invierno son una buena inversión para jugar al aire libre cuando está haciendo frío. Ten a la mano una toalla y una muda de ropa de cambio antes de salir a jugar para que estés lista en caso de necesitar un cambio rápido de ropa después de jugar.
  • Agua: vacía los contenedores o las piscinas inflables inmediatamente después de usarlas ya que los niños pueden ahogarse en tan sólo 50 mm de agua.
  • Meterse cosas en la boca: Desde pequeños, debes enseñarles a los niños a nunca poner flores, hojas, tallos, semillas, frutos secos o bayas en su boca.
  • Respeto por la naturaleza: solo toques suaves y respetuosos a las flores y a los animalitos como caracoles y orugas. Adicionalmente, fija la regla de "no tocar" para las arañas.

Ve a nuestra sección de seguridad infantil para más información.

Este artículo fue escrito por Christie Burnett, B Ed (ECE)

Christie es maestra de niños, escritora y mamá quien comparte más de su maternidad y las aventuras de enseñanza en www.childhood101.com

 

Juegos al aire libre

Niños activos en el juego

Tanto las experiencias de juego en interiores como al aire libre son importantes para el desarrollo de los niños. Algunas investigaciones recientes han demostrado una disminución en el número de niños que participan en el juego al aire libre aun cuando éste es crítico para el correcto desarrollo de los niños. Los espacios al aire libre son lugares ideales para que los niños participen en un juego desenfrenado con arena, agua, pintura y otras actividades artísticas y manuales. El patio exterior ofrece una variedad mucho más amplia de materiales naturales para estimular los sentidos. Los niños pequeños disfrutarán jugando con la suciedad, las hojas, los ladrillos, las rocas, la corteza, el agua, las plantas y las flores.

Las piscinas inflables son ideales para jugar en el agua y tu niño disfrutará salpicar y patalear, incluye tazas y recipientes de diversas formas y tamaños para apilar, escurrir y verter. Las máquinas de burbujas también son ideales para desarrollar la conciencia espacial cuando tu hijo intenta con entusiasmo capturar burbujas que flotan por el aire.

A medida que los niños pasan a ser preescolares (2-5 años), se involucran en un juego más activo, están aprendiendo a usar juguetes de ruedas y disfrutan de escalar grandes estructuras en los parques. Tu hijo también disfrutará jugando con pelotas, juegos de bolos, cuerdas para saltar y juegos de raqueta. El aire libre ofrece más oportunidades para que los niños participen en el juego activo, importante para el desarrollo de habilidades motoras como correr, equilibrarse, perseguirse, lanzar y atrapar. El juego activo al aire libre tiene muchos beneficios para la salud ya que mejora la condición física de tu hijo, reduce las posibilidades de obesidad y promueve el bienestar general.

El juego al aire libre también ofrece a los niños oportunidades para explorar su entorno en relación con ellos mismos, crean sus propios lugares para jugar y participan en experiencias de juego imaginativas tanto con apoyos realistas (por ejemplo, cubículos, tiendas de campaña, líneas de ropa, camiones) como simbólicos (por ejemplo, cartones, troncos, rocas). Los espacios de juego al aire libre son excelentes para aquellos momentos en que los niños quieren jugar juegos que implican mucho ruido o riesgo de la caída. Utiliza estas oportunidades para hablar con tu hijo acerca de qué significa estar dentro y fuera de la casa y de los diferentes volúmenes que van con estos.

El juego activo al aire libre puede ser estimulante y crea oportunidades para que los niños aprendan y desarrollen el autocontrol. Algunas investigaciones han demostrado que los niños populares son más afines a participar de juegos físicos con sus compañeros. Los niños impopulares, por otra parte, parecen experimentar dificultades con la intensidad del juego físico y a menudo, se vuelven exagerados y "pierden de control". Al jugar activamente con tu hijo, no sólo estás promoviendo la buena salud y el desarrollo físico, sino que estás proporcionándoles la oportunidad de desarrollar habilidades esenciales que les ayudarán en sus interacciones sociales con sus compañeros.

Escrito por la Dra. Cathrine Neilsen-Hewett y proporcionado a nosotros por KiDS Central y el Centro de Aprendizaje Temprano.